''Cuando usamos la cajita de E.dúcate él brilla''

En todas las escuelas rurales de Río Negro se aplica un programa que despierta en los alumnos la motivación a seguir aprendiendo y estimula a niños de bajo rendimiento académico. Las maestras lo perciben como una herramienta que potencia su trabajo y su creatividad. 

Los niños de cuarto, quinto y sexto de la Escuela rural Nº 39, Las Fracciones, de Río Negro toman “la cajita de E.dúcate” -con lupa, vaso de bohemia, etc.- y se preparan para hacer un experimento. Con gran entusiasmo, los niños más grandes de esta clase multigrado asisten a su maestra Ángela a llevar los implementos: agua fría en un recipiente grande, agua caliente en otro más chico y un frasco con colorante rojo. Estos elementos serán necesarios para descubrir cómo interactúan aguas de diferentes temperaturas cuando entran en contacto: ¿El agua con el agua siempre se mezclan? Algunos alumnos plantean la hipótesis de que se mezclan formando agua tibia, otros observan dubitativos. De a uno van pasando al pizarrón y escribiendo cada paso del experimento. Con la ayuda de la maestra, al recipiente con agua fría, le colocan en el fondo un frasco pequeño con agua muy caliente y dos gotas de colorante rojo. Rápidamente le sacan la tapa y observan atentamente los resultados. El agua caliente con la tinta roja sube hacia la superficie, flotando sobre el agua fría. La maestra explica por qué sucede esto: el agua caliente se ubica arriba porque es menos densa, ya que la temperatura afecta la densidad de los líquidos. Ahora algunos alumnos comprenden por qué cuando se bañan en el río han sentido el agua a la altura de las piernas y del torso a diferentes temperaturas.
 
Esta actividad es uno de los experimentos que integran el proyecto Zona de Exploración, que tiene como objetivo impulsar la enseñanza de las ciencias en las escuelas rurales. Este proyecto de la ONG E.dúcate es implementado en escuelas rurales de Río Negro con el apoyo de la Intendencia, Inspección Departamental de Educación Inicial y Primaria, y Fundación UPM.

Paralelamente a Zona de Exploración se realiza el proyecto Ver para aprender, que consta de 14 videos educativos con temas del programa de primaria, permitiendo a los niños de las escuelas rurales conocer lugares o características de nuestro país lejanas a su realidad, y a los maestros integrar las tecnologías para mejorar su tarea docente. “Los videos no se quedan ahí, son disparadores, dan pie para trabajar mucho”, explica Marielina Peralta, Mtra. directora de la Escuela Nº 55, Los Ranchos. Ella cuenta que a partir de un video de cómo se hacen los autos, llamado El auto fantástico, se trabajó la cadena de producción de una industria, los costos; y principalmente les despertó en ellos el interés de saber cómo se llega a los productos que ven y qué estudios se necesitan para trabajar en cada lugar de la cadena. “El hecho de motivarlos a pensar en su futuro nos facilita mucho la labor. ¿Cómo?  Mirá, a partir de una experiencia se despierta un interés en el niño que lo sigue profundizando en la edad escolar, liceal y así luego sigue estudiando determinada carrera u oficio. Con ese video me pasó que algunos de mis alumnos en el recreo en vez de jugar buscaron información en internet acerca de las industrias y profesiones y me siguieron haciendo muchas preguntas”, explica Marielina. 

Por su parte, los experimentos del proyecto Zona de Exploración son valorados en especial por su capacidad para integrar a niños más dispersos, con problemas de conducta o que les cuesta permanecer sentados frente a un cuaderno durante el horario escolar. En general son niños que llevan una vida en contacto con la naturaleza, algunos ayudan a sus padres en la labor y saben mucho de ciencias, pero lo aprenden en su vida diaria. “Yo tengo un niño que en el cuaderno no hace casi ningún trabajo sólo, le cuesta escribir y completar las tareas. Sin embargo, cuando sacamos la cajita de E.dúcate él brilla. En ciencias es el centro, inclusive le explica a los demás cómo se hace”, relata con orgullo Susana Pereira, Mtra. directora de la Escuela Nº 29 de Portones de Haedo.    

La motivación a mejorar y el estímulo de la creatividad es un resultado común de los proyectos de E.dúcate tanto para los niños como para los maestros. En este sentido, Marielina Peralta cuenta el impacto de estos proyectos en su profesión: “En mí ha hecho un cambio. Yo llevo 35 años de trabajo y me di cuenta que estaba como enquistada. E.dúcate me dio la oportunidad de salir de la caparazón, de salir de la rutina y usar la creatividad”.   





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